Es el único spot televisivo capaz de hacerme levantar la cabeza y prestarle atención mientras desconecto de la interminable retahíla de anuncios pesados y similares que interrumpen durante un tiempo cada vez más interminable mis series favoritas, lo único que miro en la televisión convencional.



Y eso que el anuncio no es nuevo, se lanzó por primera vez en UK hace más de un año y medio, que se dice pronto. Pero ahora vuelve a aparecer en España.

Aquí no hay necesidad de mensaje verbalizado, no te abruma con una enumeración cada vez más aburrida de características técnicas, no te dice que te hará más feliz, ni más guapo ni más nada. No recurre a la incontinencia verbal de otras marcas. Aquí cuanto menos se habla, más se dice. Y eso, en el panorama actual de excesos publicitarios, es de agradecer.

Un poco de silencio y mucha creatividad para desconectar de vez en cuando. Y lo mejor es que te deja con una sonrisa en la boca al finalizar y con el nombre del coche en la cabeza. ¿Alguien da más?