¿A qué recuerdan las imágenes superiores? A la campaña viral más famosa en la corta historia de Internet: Whassup de Budweiser, lanzada allá por los finales de los 90.
Dicha campaña primero se popularizó en la TV norteamericana, para después dar el salto al medio online a principios de 2000 y, como toda campaña famosa que se precie y que pretenda entrar en la pop culture, dio lugar a innumerables parodias. Recientemente y sólo unos pocos días después de la consagración en Cannes de otro spot viral famosísimo, el “Evolution” de Dove, ésta ha sido elegida la mejor campaña de la última década.
LA VIRALIDAD: EL NUEVO OBJETO DEL DESEO
Este es el sueño de todo anunciante y de toda agencia de publicidad: conseguir realizar un spot que genere él solo el buzz alrededor del producto o marca. El marketing viral incluso está tan de moda y sus efectos son tan codiciados por las marcas que las centrales de medios se han echado a temblar, pensando en la que se avecina si a todos los anunciantes les diera por crear únicamente virales que volviera innecesaria la planificación de medios. Pero que el pánico no cunda, porque conseguir que una campaña con pretensiones de viral se convierta realmente en una, es difícil y muchas veces independiente de la voluntad del anunciante. No por concebir una campaña como viral necesariamente ésta va a serlo.
ANTECEDENTES: EL MARKETING VIRAL EN LA ERA PRE-YOUTUBE
El fenómeno viral, aunque en pleno auge sólo desde hace unos meses, empezó sin embargo a gestarse hace varios años, antes de la era YouTube. Muchos anuncios inicialmente creados para el medio TV dieron el salto inesperado al mundo del macro-buzz online, por obra y gracia de los emails. Sólo sería unos años más tarde, y a raíz de la aparición de plataformas que permitieran la creación de ingentes comunidades online, tales como YouTube y sus símiles (Dailymotion, Metacafe), que lo viral alcanzaría su máximo potencial por las enormes audiencias que se pueden conseguir por este medio.
Ejemplo de esta distinta manera de alcanzar la fama en el pasado es el primer anuncio realmente viral de BMW: el mítico “¿Te gusta conducir?” y que marcó un antes y un después en la manera de hacer publicidad en este país. Lanzado allá por el 2000, se popularizó básicamente por medio del email y de los sitios dedicados a recopilar videos de anuncios de televisión. Pero no existía todavía la herramienta clave que hace que hoy en día el mensaje se extienda a la velocidad del rayo: los blogs, el pilar básico de la web 2.0.

Más recientemente el “Be water, my friend” de la misma marca, fue colgado en YouTube nada más salir, alcanzó cientos de miles de visitas en sólo unos días y se vio reproducido en miles de blogs amateurs, por lo que el fenómeno viral se desarrolló a mucha mayor velocidad. Ambos fueron anuncios inicialmente creados para el medio TV, que traspasaron en seguida esta barrera para popularizarse increíblemente y dar lugar a infinitas parodias, entrando así en la pop culture por derecho propio.
CONSEJOS PARA TENER ÉXITO EN EL MARKETING VIRAL
Puestos a pensar acerca de una posible receta mágica que aumente las probabilidades de un anuncio de convertirse en viral, habría que tener en cuenta los siguientes elementos:
- Provocar: pero no en el sentido tradicional de la palabra. El anuncio tiene que provocar que el usuario quiera compartirlo con su entorno social. Y los registros más adecuados para conseguirlo parecen ser el Humor (véase Budweiser con “Whassup” o el archi-famoso “Amo a Laura”) y la espectacularidad (el ejemplo de la increíble transformación de la modelo de Dove o el robo del escaño de Zapatero el año pasado para promocionar a una ONG).
- Identificar al target con precisión: la identificación que se logre con el potencial usuario es fundamental. La empatía que se logra haciendo alusión a comportamientos específicos del target es básica para conseguir arrancar una sonrisa de complicidad y dar lugar al fenómeno de querer compartir el hallazgo con los miembros de ese mismo target. Un ejemplo perfecto de esto último es el reciente anuncio de Coca-Cola en España “Años 80″, que corrió como la pólvora por todos los blogs de la generación treintañera, target de la campaña.
- Sitio de lanzamiento del spot: por algún lado hay que empezar a popularizar la campaña, y aquí se pueden adoptar distinas estrategias. Bien se elige a ciertos blogs “gurús” en determinado área para lanzar el anzuelo, o bien se cuelga simplemente el vídeo en alguna de las plataformas online de vídeos de capacidad viral demostrada como YouTube. Lanzar el anuncio mediante una campaña de envío masivo de emails no parece lo más adecuado si con ello se pretende llegar a un target bien concreto.
- Capitalizar sobre la popularidad: una vez conseguido el efecto viral es importante que la buena impresión creada en el usuario no se quede ahí, sino que el servicio o producto encontrado después responda en efecto a las expectativas del target de la campaña. Un website dedicado en exclusiva a la campaña, que ofrezca servicios añadidos de entretenimiento con potencial viral, es un must. Un buen viral puede serlo porque simplemente es gracioso o espectacular, pero puede muy bien también que no consiga para el anunciante el rendimiento comercial esperado, como parece haber sido el caso de “Amo a Laura” y su escasa repercusión en cuanto al aumento real de usuarios del anunciante, MTV España.
- La repercusión en los medios de comunicación: si además de granjearse la simpatía del target, la campaña se beneficia de una buena operación de RRPP que rentabilice y amplifique el efecto viral en el medio periodístico, se puede decir que el esfuerzo está culminado. “Be water, my friend” se benefició de esta cobertura adicional en los medios, al ser citada en numerosos diarios por su curiosa capacidad de dar lugar a innumerables parodias en el ámbito nacional.
CONCLUSIÓN: A VECES LA VIRALIDAD ES MÁS UN ACCIDENTE QUE UNA PLANIFICACIÓN
En general, se puede decir que un viral ha alcanzado el éxito cuando aparecen estas parodias, cuando los programas de humor de la televisión se hacen eco de él por medio de sketchs, cuando a la hora del café las conversaciones empiezan con un “oye, has visto ese anuncio que…”. Es decir, cuando pasa a formar parte de la cultura pop y se ha ganado un lugar destacado en la mente y el corazón del consumidor.
Fuente consultada: Le Journal du Net