Un original print checo haciendo alusión al peligro de conducir y llamar por teléfono móvil al mismo tiempo. A imagen y semejanza de la publicidad de perfumes, la sofisticación de las imágenes intenta concienciar acerca del hecho de que llamar por teléfono mientras se conduce ya no es “cool”.

Dos marcas diferentes, con target muy diferente en cuanto a sexo (hombres vs mujeres) pero al final con algo muy poderoso en común: ambos necesitados de amor propio. Lo único es que la manera de cada sexo de obtenerla es diferente según la visión de Unilever.

Este conglomerado de empresas, que posee ambas marcas, la polémica Axe y la viral Dove, dedica ingentes esfuerzos a decirle a los hombres y a las mujeres aquello que más les gusta escuchar. Dove con aquello de la “belleza real” y Axe con lo del “efecto Axe” y el “Boom Cicka Wah Wah”, que vaya Ud a saber qué quiere decir.

Los mensajes son tan opuestos que entran en contradicción a la fuerza. Hoy en día poca gente - entre los consumidores normales que no tienen relación con el mundo del Marketing - sabe que Axe y Dove pertenecen a la misma empresa, cuyo objetivo único es el de generar beneficio, y esto cueste lo que cueste. Incluso si lo que les cuesta es la coherencia corporativa.

Al final, va a ser cierto eso del último anuncio de Dove, Onslaught: “habla a tu hija antes de que Unilever lo haga“.Y nada más representativo de lo dañino de las imágenes de falsa belleza acerca de las mujeres que la propia Unilever, paradójicamente.

Aquí el vídeo que mezcla imágenes de spots de ambas marcas, donde la contradicción queda clara. ¿Qué dirán las mujeres “Dove” de esto a la hora de comprar la marca?