Marketing "creativo", que debería serlo siempre, por su propia definición, pero que en menos de la mitad de los casos lo consigue.

En éste, la idea destaca por su extrema sencillez pero brillante ejecución y efecto: simplemente aprovechar la rugosidad de una pared para simular la apariencia del acné en el rostro de la "víctima".

Via