Telecinco lo ha calificado hoy de "tronco-móvil" al estilo de los Picapiedra. En la carrera de Fórmula Uno de hoy en Malasia (y en la pasada en Australia) quedó claro que no es ni de lejos algo capaz de proporcionarle a Fernando Alonso ni la más mínima oportunidad esta temporada.


El R28 no da más de sí, y ya es duro ver a su equipo no ganar nada, ni de lejos, más que las migajas de un 8º puesto, pero ver que en una televisión nacional el principal producto de la casa - el coche - es calificado de "tronco-móvil" en medio de la sorna nacional e internacional... eso debe de doler. Sobre todo cuando se trata de un negocio tan pasional como la F1, donde las simpatías y antipatías se cuajan en base a la nada, al aire, al amor u odio que se profesan de manera espontánea en base a una identificación con unos colores o con un piloto...

¿Qué pensarán los potenciales clientes de Renault cuando de comprarse un coche de esta marca se trate? ¿Se acordarán del "tronco-móvil"? ¿De la falta de fiabilidad manifiesta delante de los televisores de medio mundo? ¿O pasarán por caja animados únicamente por los grandes descuentos?

Al final, se trata de la pregunta del millón de dólares: ¿ayuda la presencia de una marca en la F1 a vender coches? ¿Puede una mala imagen dada en la F1 - sea por un nefasto management como fue el caso de Mercedes el año pasado, o por un mal coche como este año Renault - hacer bajar ventas o incidir sobre una imagen de marca? Creo que en el medio plazo sí. Si yo fuera un apasionado de la F1, y de Alonso en particular, y me plantease comprar un coche, al ver un Renault no dejaría de pensar en el ridículo que están haciendo este año, teniendo un bi-campeón mundial al volante... Aunque lo fuera precisamente con esta misma marca... En este caso, la publicidad este año a Renault le puede salir negativa, cuando en principio la vuelta de Alonso a "casa" iba a significar notoriedad y espacios publicitarios gratis.