Tengo mis dudas, por una pura y simple experiencia cliente: no es lo mismo ver
anuncios contextuales de Google Adsense cuando se lee un texto que cuando se dispone uno a ver un vídeo. Por una sencilla razón de comportamiento: cuando uno se dispone a ver un vídeo en
YouTube está con la expectación de que empiece, de disfrutar de la visión. El hecho de que le aparezca un anuncio (no tan pequeñito) en la parte inferior de la pantalla al poco de empezar el vídeo, no es algo que se esté esperando en ese momento, ni es algo que agrada. Más bien crea enfado.
Se apresura uno a cerrar el anuncio que tanto le está molestando mientras intenta ver el vídeo, y en lo que menos se fija es en el mensaje publicitario. En el peor de los casos, se quedará con el nombre del anunciante y lo odiará un poco por haberle interrumpido el placer del visionado.

No ocurre lo mismo con la
publicidad contextual en un texto: somos libres de dirigir nuestra mirada hacia el texto o hacia la publicidad, si ésta no está colocada de una manera demasiado invasiva... No nos tapa la mitad de la pantalla, y si después lo deseamos, tras haber satisfecho nuestra curiosidad por el texto, podemos echar un vistazo a los anuncios. Pero aquí el lector es dueño de su tiempo y del objeto de su atención.
En este sentido, lo de la publicidad "contextual" de Google en los vídeos de YouTube es casi tan molesta como los insufribles pop-ups que invadieron Internet hace unos años. Y la máxima de todo anunciante es
conseguir notoriedad y
caerle bien a su potencial cliente. Si el cliente pasa del anuncio y encima se disgusta porque le están interrumpiendo su entretenimiento
¿qué sentido tiene este tipo de modelo publicitario? Como lo demuestran los no tan buenos resultados de Google con YouTube...